RECICLAJE DE NEUMÁTICOS MINEROS:
Una preocupación sectorial
 

Por José Tomas Morel
Gerente de Estudios de Consejo Minero

         
  En aplicación de la Ley N° 20.920, sobre responsabilidad extendida del productor y fomento al reciclaje, el Ministerio de Medio Ambiente puso en consulta pública un anteproyecto de decreto que fija metas de recolección y valorización de neumáticos.

En la propuesta de metas se distingue entre los neumáticos de aro menor a 57 pulgadas y aquellos de este tamaño y superiores. Los segundos son los utilizados en los camiones que operan en las faenas mineras a rajo abierto y para ellos la meta propuesta es de 25% a partir del año 2021, 75% a partir del año 2024 y 100% a partir del año 2026.

El informe de Análisis General de Impacto Económico y Social (AGIES), que acompaña al anteproyecto de decreto, estima que el principal proceso de valorización para estos neumáticos sería la pirolisis, que consiste en someterlos a muy altas temperaturas, sin oxígeno, para obtener distintos subproductos, entre ellos combustible.

En el Consejo Minero y sus empresas socias, desde antes de la promulgación de la ley hemos seguido con atención la búsqueda de la mejor solución técnica, ambiental y económica para la valorización de los neumáticos fuera de uso. Hoy sabemos que hay varias alternativas técnicamente factibles, pero todavía no encontramos alguna que además esté validada ambientalmente y ofrezca costos acotados que evite dañar la competitividad de la minería.

La pirolisis propuesta en el AGIES es una tecnología conocida, pero no ha sido aplicada a los neumáticos usados por camiones mineros, en la escala de esta industria. Por lo tanto, ninguna planta de pirólisis de estas características se ha tenido que someter a las exigencias ambientales correspondientes. Tampoco se ha evaluado el impacto ambiental asociado al transporte de neumáticos mineros desde las faenas a las
  futuras plantas de pirolisis, que de acuerdo al AGIES serían cuatro para cubrir toda la minería del país.

En relación al impacto económico, el AGIES estima que el cumplimiento de las metas hará subir en 7,1% el costo de los neumáticos usados en minería. Esto indica que el reciclaje de estos neumáticos no se paga con el valor de los subproductos obtenidos.

Alguien podría replicar que el aumento en el costo de los neumáticos es más que compensado por los beneficios ambientales del reciclaje. De hecho, es así para el caso de los neumáticos de carretera, al evitar que se abandonen en cualquier parte. Sin embargo, el caso de los neumáticos mineros es totalmente distinto, porque hoy ya tienen una disposición ambientalmente adecuada, evaluada en el SEIA, en los planes de cierre y fiscalizada por la SMA y Sernageomin. Esto es tan claro, que el mismo AGIES no asigna a la valorización de neumáticos mineros un beneficio ambiental.

En el punto anterior reside nuestro principal cuestionamiento a la meta: si no hay beneficio ambiental, porque hoy los neumáticos mineros tienen una disposición adecuada, qué gana el país obligando a reciclarlos. Más aún, como antes señalamos, con las tecnologías hoy conocidas es posible que su reciclaje conlleve un impacto ambiental negativo, además de encarecer los neumáticos.

Para finalizar, reafirmamos el interés del Consejo Minero y sus empresas socias por encontrar un sistema de valorización de neumáticos mineros que supere las dificultades ya señaladas, ya que la disposición ambientalmente adecuada que hoy tienen esos neumáticos en las faenas significa un costo económico creciente. Al tratarse de un desafío colectivo en innovación que involucra a empresa mineras, proveedores, la academia y el Estado, creemos que Alta Ley, a través del programa Expande, podría ser un vehículo idóneo para lograr resultados exitosos.